Hoy su nombre deja de ser una noticia más y se convierte en una ausencia que duele profundamente. Brayan Escobar, joven oriundo de Turbo, es una de las víctimas de la tragedia que enluta a toda una comunidad.
Un muchacho con sueños, metas y una vida por construir, que se apagó en cuestión de segundos, dejando un vacío imposible de llenar en su familia, amigos y seres queridos.
Detrás de su nombre quedan recuerdos, risas y momentos que hoy viven en la memoria de quienes compartieron con él. También quedan abrazos pendientes, palabras sin decir y un dolor que ninguna explicación logra aliviar.
Hoy Turbo llora a uno de los suyos. Hoy una familia enfrenta una pérdida irreparable, mientras crece el llamado a la conciencia para que hechos como este no se repitan.



