Carnicero de Puerto Leguízamo rescató soldados heridos tras tragedia aérea en Putumayo
En medio de la tragedia aérea ocurrida el 23 de marzo en zona rural de Puerto Leguízamo, el nombre de Johan Trujillo se ha convertido en símbolo de valentía.
El hombre, de oficio carnicero, llegó al lugar del siniestro tras ver una columna de humo, creyendo que se trataba de un incendio forestal. Sin embargo, se encontró con la caída del avión Hércules 1016 de la Fuerza Aérea Colombiana, que dejó al menos 66 muertos de las 126 personas a bordo.
A pocos metros de la aeronave, y en medio de llamas y explosiones provocadas por la munición que transportaba el avión, Trujillo observó a dos soldados gravemente heridos que salían entre el humo.
Sin dudarlo, encendió su motocicleta y los evacuó del lugar. “Móntense ahí, yo los saco de aquí”, les dijo antes de trasladarlos al hospital del municipio, acción que permitió salvarles la vida.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que las detonaciones registradas en la zona fueron causadas por la carga de munición de la aeronave, lo que aumentó el riesgo durante el rescate.
Aunque su acción se volvió viral, el propio Trujillo aseguró que la respuesta fue colectiva. Más de 300 personas, entre habitantes y autoridades, participaron en las labores de auxilio a los sobrevivientes.
Las causas del accidente siguen bajo investigación, mientras el país reconoce el acto de coraje de un ciudadano que, sin pensarlo, se enfrentó al peligro para salvar vidas.